Etapa II: Percepción

Al inicio del Programa de “Restauración Biológica de Suelos”, nos planteamos cómo encontrar indicadores de la condición biológica de los suelos, como base de la sustentabilidad de los sistemas agrícolas. Los análisis físicos, químicos y biológicos de suelos, que a la fecha ofrecían los laboratorios, no nos acercaba
a percibir el suelo en su totalidad.

En este proceso nos imaginamos el estar a oscuras dentro del suelo e ir iluminando los espacios donde se alojaba la vida. Como inmersos en un «universo invisible bajo nuestros pies», nombre de la plataforma web del científico de suelo Juan José Ibáñez*.

Así nos fue fácil iluminar la superficie del suelo, cuando se encontraba cubierta de restos vegetales y animales en descomposición; las paredes de los túneles dejados por el paso de las lombrices de tierra, en sus intestinos y sus fecas como también las luces aumentaban en la medida que los agregados fueran más pequeños por la mayor superficie de estos. Pudimos imaginar intensamente iluminado el entorno de las raíces, donde un rico ambiente dado tanto por los exudados energéticos como por los restos de raíces, permitían grandes concentraciones de vida.Al poco andar, encontramos que estos ámbitos eran coincidentes con los que habían sido definidos por la ecología de suelo como las esferas de influencia biológica de suelo en Beare et al. (1995).

En esta publicación podemos encontrar los conceptos de Detritósfera y Rizósfera como las principales fuentes de materia orgánica, minerales y energía del suelo, a la Drilósfera como la generadora de las redes de bioporos y activadora de los microrganismos, especialmente los hongos y a la Agregatósfera y Porósfera como la expresión física de la organización de la vida de los suelos. Cada una de estas esferas se definen más adelante en el texto.

Comprender la arquitectura del suelo y su dinámica como dos caras de un mismo fenómeno vital, nos ha permitido proponer la determinación de la condición de estas esferas como indicadores de la sustentabilidad de los sistemas agrícolas.

*Un universo invisible bajo nuestros pies. Plataforma web de discusión y difusión de edafología
(www.madrimasd.org/blogs/universo).

 

Previo a la determinación CBS in situ e in visu

A continuación se describen las diferentes consideraciones antes de determinar la CBS en terreno en cada unidad de manejo.

  • Época de muestreo Se puede llevar a cabo en diferentes épocas del año, siendo las más recomendados otoño y primavera.
  • Zonas del perfil horizontal del cultivo A diferencia de los cultivos anuales en los que se prepara
    frecuentemente toda la superficie, existen cultivos perennes, en los que se pueden distinguir de dos a cuatro zonas de diferentes manejos (ver Figura 4). En estos casos, se puede elegir hacer la determinación por cada zona identificada.
  • Número de determinaciones La cantidad de determinaciones dependerá de la variabilidad que observemos en la unidad de manejo.
  • Humedad de suelo La determinación debe ser llevada a cabo dos a tres días después del último riego o lluvia, lo que se conoce como capacidad de campo.
  • Preparación del kit CBS Revisar la lista de herramientas y utensilios necesarios antes de la salida de campo
  • Recomendaciones Mantener siempre los materiales del kit limpios y en buen estado. La ropa para la salida de campo debe ser apropiada a la condición climática.

Set de herramientas y utensilios: kit CBS.

Lugar de determinación de la CBS

  • Definir el lugar de determinación Seleccionamos un lugar dentro de nuestra unidad de manejo, el cual debe ser representativo, homogéneo o que presente una característica en particular que queramos estudiar (por ejemplo donde el cultivo se encuentre deprimido o con buena expresión).
  • Datos de ficha CBS Completamos la primera sección de la “Ficha de Determinación de la CBS” (Anexo 2) con los siguientes datos: Nombre de centro productivo y unida de manejo, la fecha de evaluación y del último riego o lluvia, zona de observación, punto de observación (número de hilera y planta) y los evaluadores presentes.
  • Registro fotográfico Una vez definido el lugar de evaluación, nos agachamos y tomamos dos fotografías (Figura 7). La primera fotografía es del plano horizontal (Figura 8) y la segunda del plano diagonal (Figura 9). Lo anterior nos permitirá registrar el estado de la unidad al momento de realizar la evaluación y los cambios a travéz del tiempo.

DETRITÓSFERA

DEFINICIÓN ACTUAL
Masa de restos vegetales y animales, sumadas al horizonte orgánico del suelo, en la capa superficial del suelo con una alta actividad de hongos y de meso y macro fauna. Representa una de las principales fuente de materia orgánica del suelo.

PROCEDIMIENTO

  • Escogemos un lugar representativo donde registrar la condición de la Detritósfera.
  • Ponemos las dos varas de medida de 40 cm (Figura 10) en forma perpendicular sobre el suelo y tomamos una fotografía enmarcada en las varas de medida (Figura 11).
  • Registramos la profundidad de la capa de detritus presente.
  • Observamos con detención la Detritósfera y registramos lo que nos parezca más relevante.

 

 

Ayudas para observar

En el detritus podemos observar su cubrimiento, origen, el estado de descomposición y su espesor. Su origen puede estar dado por hojas, acículas, restos de plantas herbáceas, conos o frutos, rastrojos del cultivo o restos de podas menores (sarmientos) o mayores (troncos) (Figura 12). Los materiales que lo componen pueden estar desde muy sueltos, a fuertemente cohesionados por las hifas de los hongos.

 

Con las manos removemos los restos superficiales (Figura 13) y sentimos la humedad debajo de esta capa, nos acercamos al universo de la microbiología mediante los olores que emanan de esta zona. Estos aromas (olor a tierra) es una mezcla de hongos, hojas y del mismo suelo que nos comienzan a indicar la salud de nuestros suelos.


AGREGATÓSFERA

DEFINICIÓN ACTUAL
Son los espacios dejados por la agrupación jerárquica y organizada de los componentes orgánicos y minerales, que ligados forman unidades de micro y macro agregados. Representa la manifestación física de la organicidad de la vida en el suelo.

PROCEDIMIENTO

  • En el mismo lugar donde observamos la Detritósfera realizamos nuestras observaciones de la Agregatósfera, mediante la prueba de estructura y consistencia desarrollada por Shepherd (2000).
  • Preparamos la caja resistente y el saco plástico, colocándolos en un lugar plano cercano al lugar donde extraeremos un cubo de suelo y reforzamos el fondo de la caja con la tabla de madera.
  • Procedemos a la extracción de un cubo de 20 cm por lado con la ayuda de la pala forestal o pala rectangular y realizamos una pestaña lateral para poder sacar el cubo lo más íntegro posible (Figura 14).

 

 

  • Levantamos el cubo a la altura de la cintura (1 m aproximadamente) y lo dejamos caer dentro de la caja resistente, con la tabla de madera en su interior para reducir la vibración de la caída (Figura 15). Los bloques grandes que no se rompen después de la primera caída, los soltamos de forma individual una o dos veces más. Si un terrón de tierra se rompe en pequeñas unidades después de la primera o segunda caída, no es necesario dejarlo caer de nuevo.
  • En los terrones en que observamos planos de fractura expuestas o fisuras, con la mano aplicamos una presión ligera para separarlos. Si el terrón no se separa con facilidad, no aplicamos más presión. Los terrones grandes llenos de raíces los desintegramos en agregados, extrayendo las raíces de la muestra. (Figura 16).
  • Transferimos los agregados desde la caja al saco (Figura 17) y los ordenamos de acuerdo a su tamaño, colocando los más gruesos en uno de los extremos y los más pequeños en el otro.
  • Ubicamos la vara de medida de 70 cm a un costado del saco. La vara de 40 cm la ubicamos en el extremo de los terrones pequeños. Esta figura es una representación de la distribución del tamaño de los agregados dentro de los primeros 20 cm del suelo.
  • Tomamos una fotografía a los agregados, como se muestra en la Figura 18, en un encuadre vertical que se enmarque por las varas de medida y cuidando de centrar la vara de 40 cm.
  • Observamos con detención la Agregatósfera y registramos en la Ficha de Registro CBS (Anexo 2) lo que nos parezca más relevante.

 

Ayudas para observar

Observamos la proporción, tamaños y formas de los agregados, terrones o bloques (Figura 19). Las formas
de los agregados, pueden ser redondeadas o presentar ángulos en sus bordes. Sentimos la dureza de los agregados cuando aplicamos presión con nuestros dedos para desmenuzarlos (Figura 20).

Lo anterior nos dará una idea del grado de friabilidad en húmedo (terrón que se desmenuza con una ligera presión) o firmeza (terrón que se desmenuza bajo fuerte presión) de estos. Con esto podremos percibir la fuerza que necesitan ejercer las raíces para desarrollarse dentro del suelo.


DRILÓSFERA

DEFINICIÓN ACTUAL
Volumen de suelo bajo influencia de las lombrices de tierra que incluyen: tanto las galerías que construyen; la superficie de sus cuerpos, incluidos sus tractos intestinales; y sus heces (ricas en nutrientes y compuestos orgánicos de alta energía). Representa el principal componente en el proceso de bioturbación del suelo, estimulando la dinámica de la microbiología, la materia orgánica, los minerales, el agua y el aire.

PROCEDIMIENTO

  • Utilizamos el volumen de suelo presente en el saco anteriormente usado para evaluar la Agregatósfera.
  • Procedemos a realizar manualmente una búsqueda minuciosa de las lombrices de tierra, adultas y juveniles, las que se dejan en la caja para su posterior conteo (Figura 21).
  • Efectuamos un conteo final de las lombrices de tierra presentes en la muestra, se registra su número y observan sus características.
  • Realizamos un registro fotográfico con un encuadre vertical del conjunto de lombrices de tierra encontradas, utilizando la mano como fondo (Figura 22).
  • Observamos con detención la Drilósfera y registramos lo que nos parezca más relevante.

 

Ayudas para observar

Buscamos las estructuras biológicas que expresa la Drilósfera, las que, podemos encontrar en la superficie del suelo y al interior de él. En superficie, podemos encontrar cúmulos de estiércol (turrículos) dejados por las lombrices de tierra, reconocibles por su color obscuro y forma globular altamente nutricios (Figura 23). Para observar las estructuras en profundidad, tomamos algunos terrones de suelo y también observamos las paredes que han quedado al extraer el cubo de suelo de los procedimientos utilizados para la percepción de la Agregatósfera.Buscamos galerías, túneles (horizontales o verticales), madrigueras, dejadas por las lombrices de tierra, como resultado de su desplazamiento y actividad a través del suelo (Figura 24).

Estas estructuras pueden además estar vacías o llenas de estiércol, si están vacías, se pueden reconocer por sus paredes con una coloración más obscuras, distinguiéndose dentro del suelo.
Observamos también características de las lombrices de tierra encontradas dentro del cubo de suelo, como: tamaño, largo y grosor, pigmentación, movimientos y madurez. Esta última es reflejada por la presencia o ausencia de un anillo más grueso en la parte anterior llamado clitelo, el cual se presenta en estados adultos.


RIZÓSFERA

DEFINICIÓN ACTUAL
Zona de influencia en torno a las raíces, donde se genera un complejo y dinámico microambiente a partir de exudados energéticos radiculares. Representando la principal fuerza conductora para todos los procesos ecosistémicos bajo la superficie del suelo.

PROCEDIMIENTO

  • Despejamos una pared dejada por la evaluación de la Agregatósfera con la ayuda de la paleta de albañil, buscando las raíces que puedan aparecer hasta los 20 cm (Figura 25).
  • Colocamos la vara de 20 cm, a un lado de la pared y realizamos un registro fotográfico de la pared limpia con las raíces presentes (Figura 26).
  • Observamos con detención la Rizósfera y registramos lo que nos parezca más relevante.

 

Ayudas para observar

Cuando nos detenemos a observar esta esfera nos acercamos a lo que algunos reconocen como el sistema nervioso del suelo. Observamos la presencia de las raíces en el perfil. Estas raíces pueden estar en la superficie, tener una distribución horizontal homogénea, una distribución gradual vertical o una
distribución heterogénea (Figura 27 y Figura 28).

Observamos con más detalles su composición, la cual puede ser solo del cultivo o de otras especies. Registramos la abundancia, el largo, diámetro, entramado, color y olor de las raíces encontradas.


PORÓSFERA

DEFINICIÓN ACTUAL
Arreglo de espacios disponibles para la vida, de tamaños variables, que surgen de la actividad de las raíces, lombrices de tierra, termitas y hormigas, que forman canales continuos para el flujo de aire, agua, minerales y organismos. Representa el hábitat aeróbico ideal para la vida de muchos organismos del suelo.

PROCEDIMIENTO

  • Extraemos con una pala una muestra de suelo. En superficie de10 cm de ancho y 10 cm de largo y 20 cm de profundidad extraído cercano al lugar donde se extrajo el cubo usado para evaluar la Agregatósfera (Figura 29).
  • Rompemos por la mitad la muestra y examinamos la presencia de macroporos (poros que podemos alcanzar a distinguir con nuestros ojos, desde los 0,5 mm hasta más de 10 mm) presentes en la cara expuesta de la muestra del suelo.
  • Registramos fotográficamente con un encuadre vertical, la muestra de suelo. Sujetamos con una mano la muestra, posicionando los dedos en la parte inferior de la fotografía (Figura 30).
  • Observamos con detención la Porósfera y registramos lo que nos parezca más relevante.

 

Ayudas para observar

Debemos darnos un tiempo prolongado para identificar los macroporos presentes. Observamos su tamaño, su continuidad vertical y su distribución. Estos macroporos pueden ser del tipo bioporos (poros continuos formados por animales o raíces (Figura 31 y Figura 32), fisuras planas y/o poros irregulares entre los agregados formados por procesos mecánicos como la labranza.