- Preservar y aumentar la biodiversidad y promover los ciclados de materia, energía e información intraprediales, favorecen en forma transversal, la condición de todas las esferas de influencia biológica y así la salud y fertilidad de los sistemas agrícolas.
- Mantener cubierta con vegetación y/o detritus de composición diversa, en toda la superficie del suelo mineral durante todo el año, evitando las áreas de suelo expuesto al sol y a la lluvia directa. En los procesos de restauración biológica de suelo son especialmente útiles las siembras en otoño de especies de crecimiento invernal y las cubiertas herbáceas permanentes, ricas en especies anuales y perennes adaptadas a cada zona. Una buena condición de la Detritósfera hace innecesarias las prácticas del uso de herbicidas.
- Reciclar los restos animales y los rastrojos vegetales tanto herbáceos como leñosos, estimulando los procesos biológicos de mineralización, para la nutrición de las plantas, los animales y el ser humano y, procesos de humificación, que por una parte almacenan energía y nutrientes en forma de humus, y por otra, ayudan junto a los hongos, a la agregación de los componentes del suelo.
- Promover el crecimiento de raíces y micorrizas diversas durante la mayor parte del ciclo anual, las que junto al detritus constituyen las mayores fuentes de materia orgánica de los suelos. Las raíces, las lombrices de tierra y algunos insectos, son los formadoras de bioporos y responsables de la descompactación de los suelos. Esto permite el desarrollo de una compleja red de microorganimos, la que se nutre de los exudados radiculares, ricos en carbono líquido y cooperan tanto en la agregación de los suelos, como en la nutrición de las plantas en forma libre o asociada, como los hongos que conforman las micorrizas y los tipos de bacterias que fijan nitrógeno.
- Fomentar los sistemas de cultivos permanentes, evitando la perturbación de los suelos. Lo que se ha venido logrando en los casos del cultivo de hortaliza en camas permanentes, los cultivos de cereales en sistemas sin labranza de suelo y la producción frutícola en sistemas agroforestales. Estas prácticas minimizan la labranza de los suelos y el intenso paso de maquinarias.
- Favorecer las condiciones para la reproducción de lombrices de tierra, ingenieros de los ecosistemas y hongos, principales agentes en la formación y estabilidad de los agregados. Al suspender el uso de biocidas, fertilizantes de síntesis y promover la práctica de corte de cobertura vegetal fresca depositado sobre el suelo se generan condiciones favorables para el desarrollo de las lombrices de tierra, tan beneficiosas en la construcción de suelos, la bioturbación de la materia orgánica y la formación de los coloides orgánico-minerales. Así, la actividad biológica hará que el suelo se vaya asemejando físicamente a una gran esponja, lo que permita una creciente capacidad almacenamiento de agua junto con mejorar la dinámica de aireación y fluido del agua vitalizando el perfil del suelo. Persiguiendo importantes mejoras en la fertilidad y vitalidad de los suelos, de los cultivos, y con ello la salud del ambiente y sus habitantes.
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